Cada día, al navegar, dejamos un rastro de información que define nuestra presencia en la red. Es lo que se conoce como huella digital y es la consecuencia de nuestras acciones online como, por ejemplo, los comentarios o fotografías que publicamos en las redes sociales, los perfiles que creamos, los datos que subimos o compartimos, las cookies que almacenamos y que trazan lo que visitamos, y también lo que otros dicen o comparten de nosotros.
Huella, identidad y reputación digital
Con esa huella se perfila nuestra identidad digital, que es el conjunto de información que nos caracteriza y que aparece cuando alguien busca información sobre nosotros. Y esa identidad y esa huella conforman, por último, nuestra reputación digital o la imagen que proyectamos en Internet.
Pistas para la ciberdelincuencia
Por eso debemos revisar, periódicamente, nuestra huella digital, porque además de condicionar la imagen que otros puedan tener de nosotros, puede ayudar a los ciberdelincuentes a recopilar todo tipo de datos personales con los que suplantarnos o personalizar sus ataques: si saben cuál es mi viaje soñado, por mis publicaciones, pueden enviarme un correo malicioso con un supuesto descuento que me inste a clicar en un enlace fraudulento con el que robar mis credenciales o infectar mi dispositivo.
Por suerte, en Ávoris sabemos cómo defendernos de este tipo de ataques más dirigidos y, sobre todo, cómo cuidar nuestra huella digital para no dar ninguna pista a los cibercriminales. Sigue siempre estas recomendaciones:
· Practica el egosurfing: búscate en Internet para saber qué información hay sobre ti (hazlo en ventana de incógnito y entrecomillando tu nombre y apellidos).
· Si algo no quieres que figure, ejerce tu Derecho al Olvido (cada buscador, tiene el suyo propio. Aquí puedes consultar los principales).
· Acepta sólo las cookies necesarias para el funcionamiento de las páginas que visites y bórralas cada cierto tiempo.
· Privatiza tus redes sociales y sé cuidadoso y limita la información que compartes que pueda ser aprovechada por los ciberdelincuentes.
· Confirma siempre la identidad de las personas que añadas realizando búsquedas de imágenes inversas de su foto de perfil. Puedes usar las herramientas de TinEye o Google Lens para comprobar la procedencia de una imagen. · Si tienes hijos o sobrinos menores de edad, no practiques el sharenting y no publiques imágenes o información que les genere una huella digital.
· Si subes una imagen, verifica que no haya datos sensibles a la vista y borra los metadatos para no desvelar su geoposicionamiento.
· Siempre que te registres en una plataforma, revisa las opciones de privacidad y seguridad, y elimina las cuentas que ya no uses.
· Activa alertas con tu nombre. Algunos buscadores ofrecen herramientas que te avisan cada vez que se publica algo nuevo que contenga el término que desees.
· Usa una contraseña robusta para cada servicio y activa, siempre que se pueda, la autenticación multifactor (MFA).
· Si te contactan por teléfono, no facilites información sensible y cuelga ante la menor sospecha.
· No introduzcas datos personales ni realices transacciones en páginas no seguras ni conectado a wifis públicas.
· En los correos, revisa los enlaces — sin hacer clic— y no descargues archivos adjuntos sospechosos o de origen desconocido.
· No hagas clic en enlaces que te lleguen por SMS.
· Ante la menos sospecha de incidente, denúncialo a las autoridades.
Recuerda que Ávoris solo te solicitará información personal a través de los canales oficiales, o siempre que inicies tú el contacto. Y en ningún caso te solicitaremos tu contraseña o códigos de confirmación bancaria.